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¿Qué debes hacer ante un escape de gas?

Los escapes de gas son un tema muy importante, ya que, de no detectarse a tiempo, pueden desencadenar una serie de incidentes domésticos graves. Por esa razón, saber detectarlos y saber cómo actuar ante un escape de gas, puede evitar que nuestra vivienda sufra un incendio, que se dé una explosión o simplemente evitar que lo inhalemos.  

¿Cómo sé si hay un escape de gas? 

Saber detectar a tiempo si existe un escape de gas en nuestra vivienda o local es de vital importancia para prevenir cualquier tipo de incidente, y podemos detectarlo mediante tres señales que pueden indicarnos que hay una fuga.  

  • Olor a gas: Esta es la señal por excelencia, ya que, si existe un escape de gas, lo más normal es que detectemos su característico olor, debido al odorizante que las empresas le añaden para que nos ayuden en estos casos.  
  • Silbido de fuga: Si existe una fuga, la presión con la que sale el gas suele producir una especie de silbido al abandonar la cañería por la que circula.  
  • Burbujas de agua estancada: En este caso, si la fuga es en el exterior, buscar burbujas en agua estancada es un claro indicador de que existe una fuga.  

¿Qué hacer frente a un escape de gas? 

En primer lugar, si creemos que existe un escape de gas en nuestra vivienda o local, antes de tomar cualquier decisión, lo que tenemos que hacer es evaluar la gravedad de la situación. Es decir, comprobar cuál es el nivel de emergencia, ya que si el olor a gas es perceptible pero no es muy fuerte, puede que sea una pequeña fuga. Ahora bien, si el olor es tan fuerte que cuesta respirar, en ese caso puede que estemos ante una fuga considerable y las acciones que tengamos que tomar sean distintas.  

Si nos encontramos ante una fuga pequeña, o creemos que puede existir, debemos tener estas consideraciones en cuenta:  

  1. Abrir todas las puertas y ventanas para facilitar la rápida ventilación. 

  2. No encender ninguna lámpara, enchufes o aparatos eléctricos para evitar que las chispas originen un incendio. 

  3. No enciendas cigarrillos. 

  4. Si sabes cómo hacerlo, desconectar el suministro de gas de la caja del medidor. 

  5. Revisar las hornillas o quemadores para comprobar que no están dejando pasar el gas aunque no se encuentren encendidos. 

  6. Revisar que todos los reguladores de la cocina se encuentren apagados. 

  7. Llamar a tu comercializadora de gas y seguir sus instrucciones. 

Por el contrario, si creemos que estamos ante una fuga importante de gas, estas son las consideraciones que deberías tener en cuenta:  

  1. Evacuar la vivienda lo antes posible. 

  2. No intentar encontrar el origen de la fuga para evitar sufrir un desmayo por el exceso de inhalación de monóxido de carbono. 

  3. No encender ni enchufar ni ningún aparato eléctrico. 

  4. Llamar inmediatamente a tu compañía del gas y, si lo crees necesario, a los bomberos. 

  5. No acceder a la vivienda hasta no recibir autorización. 

  6. Si la llave de paso del contador está fuera de la vivienda, cerrarla. 

Consejos para prevenir un escape de gas 

Aunque si bien es cierto que un escape de gas puede darse por casualidades del destinos, existen distintas prácticas que podemos llevar a cabo para intentar prevenir este tipo de incidentes, y de esta forma, ahorrarnos un posible susto en el futuro.  

En primer lugar, revisar periódicamente la instalación de gas, aunque suene a tópico, es lo más importante. Gracias a este pequeño acto podemos conocer el estado de todos los componentes de nuestra instalación y saber si alguno necesita una reparación, o sustitución, y evitar que en el futuro pueda romperse u ocasionar una fuga. La revisión obligatorias del gas es cada cinco años, y la revisión de la caldera cada dos, pero si creemos que puede haber un desperfecto, siempre podemos realizar una revisión por nuestra cuenta cuando lo creamos oportuno.   

Además, existen otro tipo de conductas que podemos llevar a cabo para evitar posibles fugas de gas. Son las siguientes:  

  • Comprobar que los hornillos y el horno se queden bien cerrados tras cocinar. 
  • Mantener una buena ventilación en la vivienda. 
  • Comprobar de vez en cuando si el piloto de la caldera sigue encendido. Si está apagado es que no está entrando gas.  
  • Si sales de casa, cierra la llave del gas.  
  • Bajo ningún concepto reparar tú mismo la instalación.  
  • Si existe la posibilidad, instalar una alarma de monóxido de carbono en la vivienda nos avisará si existe un alto nivel de gas.  
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